martes, 11 de mayo de 2010

ANTONIO CAMAYO VALVERDE

"Su manto me devolvió la vida"
Antonio Camayo viaja cada año para agradecerle milagros
Antonio Camayo, gran motor de Iza Motors, es acobambino de nacimiento y de corazón. El es uno de los 450 mayordomos que todos los años regresa a su tierra natal para agradecer al Señor. Su fe es inquebrantable y su bie­nestar un milagro.



El 15 de noviembre de 2005, doce integrantes de la banda criminal "Los injertos del norte" intentaron secuestrarlo. Acribillaron a sus dos guardaespaldas y dispararon a matar contra el empresario.

"Me salvé porque tengo un manto del Señor de Muruhuay en mi empresa. Las ráfagas de balas impactaron en todos los lugares menos en el manto, que protegió mi vida", manifiesta.

Al año siguiente, la cirrosis casi lo lleva a la tumba. Los médicos lo desahuciaron. Su hígado dejó de funcionar y la muerte parecía su mejor aliada. Sin embargo, se encomendó al "Cristo de la piedra" y su mal sanó repentinamente.

"Estuve dos años postrado en una cama, recorrí los mejores hospitales de Estados Unidos y Cuba, pero nadie me daba esperanza de vida. Un día llegué a mi tierra y le recé con todas mis fuerzas al Señor de Muruhuay. Gracias a mi fe fui salvado. La ciencia no supo explicar mi caso de sanación", testimonia Camayo.

Siempre en el mes de mayo viaja desde Lima a Acobamba con toda su familia para homenajear al Señor de Muruhuay. El le ha dado, como dice, "el segundo tiempo del partido" de su vida y no lo ha de desaprovechar.


Cortesia : DIARIO OJO del 10-05-2010

1 comentario:

Anónimo dijo...

me parece bien que acobamba resurjacon personas que dan apoyo con honestidad acobamba le hace falta unapersonade fe por que el pueblo seestaperdiendo con la juventud de hoy